Impagos

Es necesario evaluar la solvencia del deudor antes de iniciar acciones de recobro, especialmente las de carácter judicial, cuyos costes profesionales pueden ser de mayor entidad.

En caso de resultar materialmente insolvente el deudor, a su vez será necesario determinar su naturaleza (persona física, empresa u otra entidad), las capacidades productivas en el futuro, y evaluar los plazos de prescripción de las deudas y de las acciones de reclamación, a fin de determinar los plazos de reclamación e insistencia.

Las deudas de carácter personal, y las contraídas por personas físicas prescriben en un periodo prolongado de quince años. Esta prescripción duradera permite que las situaciones temporales o coyunturales de insolvencia, permitan al acreedores esperar a retornos de solvencia del deudor.

Otras deudas con plazos de prescripción limitados requieren una reclamación persistente que impida la prescripción de los plazos y con ello la caducidad de las actuaciones de recobro.

Los deudores están capacitados por Ley a interponer un concurso de acreedores, que denominado como necesario, sirva para reclamar la deuda a través del proceso concursal, y en caso de insolvencia que ocasione la liquidación del patrimonio empresarial o personal del concursado, de cuya adjudicación pueda resarcirse el acreedor.

En ultima instancia, y de darse las circunstancias por las que pudiera deducirse la comisión de un ocultamiento de bienes para provocar un estado fingido de insolvencia, cabe la vía judicial en reclamación de posibles estados de insolvencia punible, de alzamiento de bienes, o de quiebras de carácter fraudulento. Todas estas situaciones abarcarán responsabilidades de naturaleza penal en la situación deudora.

El coste de recobro de una deuda no tiene porqué significar un esfuerzo antieconómico para el acreedor. Las entidades especializadas  en recobro suelen percibir unos honorarios fijos e independientes al éxito del recobro, y un porcentaje de la deuda efectivamente recobrada, que varía dependiendo de la probabilidad estimada de éxito en la gestión a ejercitar.

Nuestro Bufete suele utilizar sistemas mixtos de recobro, con actuaciones de carácter extrajudicial prioritariamente, cuya inobservancia por el deudor, posibilitará la vía judicial.

Los costes de interposición de reclamaciones y requerimientos extrajudiciales suelen significar un coste fijo y un porcentaje de la deuda recobrada, mientras que las reclamaciones judiciales pueden significar un solo coste de los anteriores o ambos.

En caso de multiplicidad de deudas, nuestros departamentos especializados en recobro pueden ofrecer una cuota fija reducida y periódica durante el transcurso de las reclamaciones, de forma independiente a la prosperabilidad de las deudas.

Existen alternativas para la recuperación de créditos puntuales a través de la negociación de permutas y pagos en especie, que en casos de grave insolvencia del deudor, se pueden presentar como vías mínimamente seguras de recuperación de los débitos.

Consúltenos, siempre realizará una inversión rentable.

Las negociaciones extrajudiciales de las deudas, con frecuencia desembocan en una transacción entre deudor y acreedor, con el señalamiento de un calendario de pagos, y con un acuerdo de fraccionamiento de la deuda principal.

Los aplazamientos de las deudas permiten al acreedor la imposición de intereses de mora, iguales al interés legal del dinero, cuyos índices son periódicamente publicados por los Organismos Oficiales, o bien los que resulten o pactados libremente por las partes.

La ordenación de fraccionamientos de deudas son propuestos con cierta frecuencia en el ámbito mercantil, si bien es útil incorporar un sistemas de garantías, avales u otros resortes que afiancen la deuda anteriormente impagada, para compensar la perdida temporal con el incremento de seguridad en la percepción de la deuda.

El cobro de las deudas a plazos deben incorporar un protocolo de pagos y de sus efectos, para que en caso de incumplimiento parcial de la deuda o del recobro, sea posible la ejecución de la totalidad de la deuda pendiente y el aplazamiento no resulte aún más gravoso para el acreedor ante un hipotético reimpago parcial.

El establecimiento de una periodificación de pagos o recobros sería muy recomendable mediante la protocolización en una escritura pública de reconocimiento de deuda ante Notario.

Otras formulas más suavizadas de reconocimiento de los saldos deudores serían la celebración de un contrato privado elevable a escritura pública a instancia del acreedor, la suscripción de recibos a la orden para convertir la naturaleza de la deuda parcializada en ejecutiva o la emisión y aceptación de letras de cambio.

Las deudas económicas, deben estar acreditadas, en cuanto a la naturaleza del acto, acuerdo, negocio o transacción, por la que se ha generado un derecho de cobro en favor de una persona.

La acreditación de la deuda, y en caso de recobro, del impago producido debe nacer de un documento: cheque, pagaré, letra de cambio, reconocimiento de deuda, factura aceptada, presupuesto aceptado, o documento mercantil análogo.

Resulta de dudosa cobrabilidad, y en ocasiones deviene en fallido, cobrabilidad la deuda indocumentada o nacida de meras manifestaciones, promesas u otras situaciones de análoga naturaleza.

La reclamación de las deudas son ejercitables de manera extrajudicial o a través de demanda ante los Tribunales, caso en el que se establecen diferentes sistemas de reclamación, en función del medio por el que se produzca el impago o de la cuantía de la deuda.

Los procedimientosejecutivosson válidos para la reclamación de impagos y devoluciones en vencimiento de títulos de pago, como letras de cambio, cheques y pagarés.

Los procedimientosmonitoriosestán previstos para la reclamación de deudas dinerarias por cualquier importe, ya que no tiene límite máximo y su procedimiento es abreviado. Si la cantidad es inferior a 6.000 euros, se emplea el juicioverbal.

Los procedimientosordinariosse utilizan para la reclamación de deudas superiores a 6.000 euros, y tras la oposición del deudor en los procesos monitorios.